And what a cover! I am incredibly grateful for the work of the poet and cover designer Cloud Delfina Cardona. I loved her idea of picking an anatomy study for the cover which, by the way, are not easy find in the form of a pregnant body! Visit her site to see more of her impactful work. You can also follow her on Instagram where she posts regularly.
And I am equally grateful and in awe with the work of my fellow writers Anne Raeff, Kianny N. Antigua, Mariana Graciano and Kadiri Vaquer Fernández, and for taking the time to read the manuscript and comment on their first impressions. Their words give me so much hope for this litte book!
Las reseñas no caen del cielo, por eso se publican con cuentagotas; sino que las producen mentes lectoras inquietas y curiosas como la de NATA NAPOLITANO que ha escrito una hermonísima y bien redonda reseña sobre mi novela. ¡Gracias, gracias, gracias a Napolitano y al Miami Review!
El duelo como epicentro: Patricia sigue aquí y la alquimia del dolor cotidiano
“Patricia sigue aquí, de María Mínguez Arias, es una novela sobre la orfandad amorosa… una novela necesaria y hermosa, que captura con delicadeza y claridad la devastación de una pérdida amorosa, la resiliencia cotidiana y la capacidad de los cuerpos y las palabras para seguir diciendo presente, incluso cuando todo parece haberse ido.”
The Rotten Department, included in my memoir and essay collection Naming the Body: A Queer Woman’s Restorative Mapping fo the Self (Mouthfeel Press, 2026) was just published in the Fall/Winter issue of Women’s Studies Quaterly BODY MATTERS, as translated by National Book Award winner for Translated Literature, Robin Myers.
Project Muse gives access to the entire text. For those interested it can be found here.
Thank you so much to the editors Sherren Inayatulla and Andie Silva for including my exploration through memory and language of institutional (in this case, university) violence toward women’s bodies in my native country. By mirroring academic language and formatting, it confronts the very institution on its own turf. And yet the blank space becomes the negative space or the void that refuses to share the space or to put the spotlight on that same institutionalized violence.
En esta entrevista nos adentramos en Nombrar el cuerpo, un libro que atraviesa géneros, fronteras y experiencias con una voz profundamente personal y colectiva a la vez. La autora, María Mínguez Arias, nos invita a recorrer un mapa lingüístico y emocional donde el cuerpo —femenino, queer, migrante y materno— se convierte en territorio de resistencia, reconstrucción e identidad. A través del humor, la memoria y la hibridez literaria, su obra abre un diálogo con una tradición feminista que va desde Audre Lorde hasta Our Bodies, Ourselves, y plantea nuevas conversaciones para las generaciones futuras.
– NATA NAPOLITANO
Güau, el pride and joy de poder conversar con la revista Suburbano sobre memoria, lenguaje, liberación y el proceso de escritura de Nombrar el cuerpo (Editorial Egales/España; El BeiSmAn Press/USA; 2022) que, por cierto, ¡sale publicada en inglés el año que viene por Mouthfeel Press con traducción de Robin Myers y bajo el título de Naming the Body: A Queer Woman’s Restorative Mapping of the Self!
Con la misma clarísima mirada lectora que ya utilizó para ecribir la reseña de Nombrar el cuerpo, Nata Napolitano disecciona con cinco preguntas mi escritura del libro. Os invito a leer aquí. Esta entrevista os va a encantar.
Imposible no atender a una convocatoria invitándonos ahora mismo en Estados Unidos a un espacio de discusión transdisciplinario en torno a la creación literaria, a reflexionar sobre lo que significa escribir desde identidades latinoamericanas e hispanohablantes en conversación con otras lenguas y geografías, a hablar de cuerpos en su multiplicidad y del arte como un territorio de resistencia para construir memoria y mundos alternativos. ¡Tóma ya!
Como decía, no pude resistirme y envié mi propuesta Desando el camino de mis muertas con la escritura de dos manuscritos comunicantes: “El tiempo de la libélula azul” y “Caminantas”. ¡Alegría la mía cuando la aceptaron!
TEXTO DE LA PROPUESTA — Los manuscritos comunicantes en los que estoy trabajando son El tiempo de la libélula azul (ensayo testimonio en el que me pregunto si es posible otro tipo de duelo tras la muerte de la madre a partir del momento en el que empieza a visitarme mi recientemente fallecida madre en forma de una libélula azul) y Caminantas (ensayo testimonio histórico familiar en el que desando el camino de mis ancestras en los territorios del South West para explorar sus resistencias desde el aferro a un idioma español nuevomexicano al que se negaron a renunciar emparejándose con inmigrantes de habla hispana y/o emigrando a territorios en los que el idioma de la comunidad era el español o uno de sus dialectos). Ambos manuscritos están unidos por una serie de vasos comunicantes cuya materialidad más inmediata está en las historias de familia en el territorio de Estados Unidos contadas por mi madre desde mi infancia y juventud en España, las dos entrevistas grabadas que le hice en un espacio de quince años, mensajes por WhatsApp, el archivo histórico genealógico en el que trabajó a lo largo de su vida (primero visitando iglesias y archivos, y después, una vez ya casi inmovilizada bien avanzada su enfermedad, a partir de los archivos digitales puestos a disposición del público en Estados Unidos), fotos y videos personales y ¡hasta una playlist en Spotify diseñada por mi madre! La inmaterialidad de estos vasos comunicantes requiere todavía más indagación e introspección por mi parte, porque pertenece a una bella y dura historia personal, familiar y territorial a la que hay que mirar de frente por mucho vértigo que cueste. Mi proceso de escritura incluye, además del uso de los materiales expuestos más arriba, haber traído el archivo entero de mi madre, junto con sus cenizas, desde su hogar en España hasta el mío en California; un solitario viaje en coche de dos semanas con mi perro y las cenizas de mi madre desandando los movimientos migratorios de nuestras ancestras del que acabo de regresar; un segundo viaje el año que viene de trabajo archivístico y de entrevistas; conversaciones con primas segundas y terceras; y lecturas entorno al duelo y la historia del idioma español en dichos territorios, incluyendo la creación de mi propio glosario de cara a la escritura de Caminantas. Se podría decir que no tengo un solo proceso de escritura, sino que cada proyecto individual demanda de mí su propio proceso.
Este mes de octubre todos los caminos de la literatura y la resistencia llevan a Houston
Y a Houston llegaré justo antes de Halloween con mi ponencia bajo el brazo a reflexionar junto a mis compañeres de mesa sobre LA RESONANCIA DE LOS ARCHIVOS AFECTIVOS.
El programa que han preparado les estudiantes del Ph.D de Cristina Rivera Garza es impresionante. Voy dispuesta a compartir, a acompañar, a aprender, a interrogar y a expandir el rico territorio de mis dos manuscritos para que resulten los libros que merecen.
Los libros que me acompañan durante la escritura de mis dos manuscritos comunicantes (promo del Congreso)